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Meditación - 2021 septiembre 24

(Lectura de la Biblia en tres años: Jeremías 4:5–31, 2 Tesalonicenses 3:6–15)

DINERO BIEN GANADO ES SUDOR CONGELADO

Lo que al principio se gana fácilmente, al final no trae ninguna alegría.

—Proverbios 20:21, TLA

Dubái tiene la fama de ser la ciudad más prospera del mundo a tal punto que hay automóviles bañados en oro abandonados en las calles. Oír eso es mucho más impresionante si se considera que ese lugar el siglo pasado era un territorio desértico y abandonado. Al fundador de Dubaí, Sheikh Rachid, le preguntaron cuál sería el futuro de la ciudad, él respondió: «Mi padre andaba en camello, yo ando en un Mercedes, y mi hijo anda en un Land Rover y mi nieto lo hará también. Pero mi bisnieto va a andar en camello» ¿Por qué dijo eso?

Los tiempos difíciles producen hombres fuertes. Los tiempos fáciles producen hombres débiles. Los hombres débiles producen tiempos difíciles. Eso significa que la riqueza adquirida con gran esfuerzo es la que mejor perdura pues los que trabajaron para generarla saben el esfuerzo que cuesta lograrla y por tanto desarrollan el hábito de administrarla sabiamente. Por el contrario, la riqueza que no le ha costado al individuo se esfuma pronto ¿Por qué?

Los seres humanos, por lo general, tenemos la tendencia a no respetar el dinero por el que no tuvimos que trabajar. El dinero ganado con demasiada rapidez (como una herencia inesperada o un golpe de suerte) lleva a las personas a adquirir gustos y hábitos que no pueden sostener permanentemente. Jesús nos da un buen ejemplo de eso en la parábola del hijo pródigo. El hijo menor solicitó a su padre la parte de la herencia que le correspondería heredar de su padre si ya estuviese muerto. Después de recibirla, el hijo derrochó su herencia en el mal vivir hasta quedar en la más vergonzosa indigencia.

Las personas a las que desde temprano se les facilitan demasiado las cosas no podrán aprender las valiosas lecciones de: laboriosidad, paciencia, y aprecio. Al final, el dinero fácil no traerá las bendiciones que se hubieran podido esperar. Tampoco nosotros hemos administrado perfectamente los bienes que Dios nos ha asignado administrar. Por eso merecemos toda la ira de Dios. Gracias a los méritos de Cristo fuimos perdonados. En gratitud vamos a querer apreciar trabajar duro en servicio del Señor.

Oración:

Señor, has encomendado a tu iglesia la misión de dar a conocer toda la verdad. No podemos hacerlo perfectamente no solo debido a nuestro viejo Adán, sino también a la situación económica de los que están bajo nuestra guía. Por causa de nuestra pecaminosidad fallamos en nuestra misión. Te suplico nos concedas el valor para asumir nuestra responsabilidad por Jesucristo tu Hijo y redentor nuestro. Amén.

 

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Meditaciones son presentadas por Producciones Multilingües-WELS y www.academiacristo.com. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional. Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc.™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.

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