Skip to content

Meditación - 2021 agosto 31

(Lectura de la Biblia en tres años: Isaías 43, Colosenses 2:15–23)

DEPOSITE EN EL SEÑOR TODA SU ANSIEDAD

Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes.

1 Pedro 5, 7

La ansiedad es un estado que es causado por varias cosas, los problemas en el hogar, amistades perdidas, relaciones fallidas, desempleo, aparentes fracasos y muchas cosas más. Nuestro ánimo se desvanece y caemos dolorosamente de rodillas, muchas cosas comienzan a asediar nuestra mente que trastornan nuestros miembros de manera que no podemos pensar en nada más, nuestra respiración se agita y el miedo nos impide siquiera hablar.

Definitivamente no es algo que podemos solucionar por cuenta propia, necesitamos ayuda y una muy real. Podemos pensar que estamos solos y no hay nadie a quien le interesemos o que esté disponible para atendernos. Pero en eso estamos muy equivocados, no hemos visto que sí hay alguien a quien le interesamos y siempre está disponible para nosotros. Ese es Dios, nuestro Padre Celestial. Si sabemos que significa que Dios es nuestro Padre podemos ver todo con más claridad y encontraremos las respuestas. Dios es nuestro Padre porque nos ha creado, nos ha dado la vida y nos provee para sustentar nuestra vida. Es nuestro Padre porque nos ama, y ese amor ha hecho que Cristo se entregue voluntariamente a una muerte tormentosa para pagar la deuda de nuestros pecados. Es nuestro Padre porque nos ha adoptado por medio del bautismo, en el cual el Espíritu Santo nos hace santos perdonando todos nuestros pecados y nos da una vida nueva. Es nuestro Padre porque nos ha hecho herederos del Reino de los Cielos, en donde viviremos por la eternidad cuando llegue el día final y Dios haga un nuevo cielo y una nueva tierra.

Sabiendo todo ello, que usted es un hijo amado de Dios, puede tener la seguridad que Dios siempre está para su cuidado. El Señor Jesús nos anima a invocarle como "Padre nuestro", una expresión que denota confianza y seguridad como un niño la tendría en su padre. Así pues, en medio de la ansiedad puede acercarse a Dios y llamarle "Padre", depositando en sus benditas manos todo aquello que le aqueja y le produce amargura. Dios, con su gran amor paternal, escuchará su oración y le responderá, tenga la seguridad de que así es. Deléitese en las palabras de Dios contenidas en la Biblia, léala atentamente y gócese en las promesas que Cristo le ha hecho. Confíe en su Padre Celestial y todo estará bien.

Oración:

No permitas, ¡Oh Padre amado!, que la ansiedad se apodere de mí. En ti pongo todas mis dolencias, en ti confío y en ti espero. Sé mi pronto auxilio. Amén.

 

Lea el Capítulo Completo Aquí


Meditaciones son presentadas por Producciones Multilingües-WELS y www.academiacristo.com. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional. Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc.™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.

Más Contenido

Meditación - 2019 abril 23

Ver Recursos

Meditación - 2019 diciembre 17

Ver Recursos

Meditación - 2019 diciembre 18

Ver Recursos