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Meditación - 2021 agosto 14

(Lectura de la Biblia en tres años: Isaías 26, Filipenses 2:1–11)

EL SEÑOR ES QUIEN NOS CUIDA

El Señor es quien te cuida, el Señor es tu sombra protectora. De día el sol no te hará daño, ni la luna de noche. El Señor te protegerá; de todo mal protegerá tu vida. El Señor te cuidará en el hogar y en el camino, desde ahora y para siempre.

Salmo 121, 5-8

Hay muchas cosas que despiertan el miedo en nosotros, y una de ellas es el desamparo. La vulnerabilidad se apoderó de la naturaleza humana cuando cayó en pecado, por esta vulnerabilidad es que todos los días, sin excepción, estamos en peligro y expuestos a cualquier tipo de daño. En el día, sin tener un refugio, los dolorosos y quemantes rayos del sol hacen arder nuestra carne, lastiman nuestra vista y nos hacen clamar por agua. Al llegar la noche todo se torna en oscuridad, sólo quedan los débiles reflejos de la luz de la luna y los lejanos destellos de las estrellas, lo demás no es más que sombras que hacen temblar el corazón. Siempre hay un miedo latente en nuestro interior en dónde estemos y cuando estemos. Nuestra mente se ve acosada por fantasmas que crean ilusiones ante la posibilidad de la enfermedad y la muerte, el fracaso y el olvido, la decepción y el desamparo. ¡Oh hombre! ¿Qué eres sino un ser mortal, un ser sujeto a este mundo material que compartirá el mismo destino de todo cuanto en él hay, que es la corrupción? En cualquier momento y en cualquier lugar podemos caer en garras de todo cuanto aquí, en este mundo caído, puede ocasionarnos la mayor tragedia.

No obstante todo esto, aun cuando pareciera lo contrario, lo cierto es que no estamos solos ni desamparados. Dios, quien es nuestro Padre por causa de la fe en Cristo, está con nosotros. Ante los fatigantes rayos del sol Él es nuestra refrescante sombra, ante la escalofriante luz de la luna Él es nuestro protector. En su tan dulce Palabra podemos encontrar su promesa tan consoladora de que está a nuestro lado como nuestra mano derecha, a quien podemos acudir en los momentos tan oscuros y agotadores siempre seguros que su ayuda vendrá a nuestro socorro. La presencia del Señor no es algo que esté disponible intermitentemente. No, nada de eso, "el Señor te estará vigilando cuando salgas y regreses", es decir en todo lugar, "desde ahora y para siempre", en todo momento. Así como los peligros siempre están al acecho, el Señor siempre está en nuestro amparo y vigilia para que nada malo nos pase que esté fuera de su perfecta y sabia voluntad que siempre desea lo mejor para nosotros.

Oración:

Padre mío tú eres mi protector, mi sombra donde encuentro descanso. ¡Recuérdame que tu ayuda siempre está a mi lado! El sol no me fatigara de día, ni la oscuridad que acompaña a la luna me atormentará. Guarde mi corazón la promesa de que me libraras de todo mal y protegerás mi vida en todo tiempo y lugar. Amén.

 

Lea el Capítulo Completo Aquí


Meditaciones son presentadas por Producciones Multilingües-WELS y www.academiacristo.com. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional. Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc.™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.

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