Skip to content

Meditación - 2020 diciembre 15

Meditación - 2020 diciembre 15

(Lectura de la Biblia en tres años: Job 4, Hechos 18:22–28)

El asombro del amor

 »Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

Juan 3:16.

Sé lo que quizás estás pensando en este momento. ¿No hemos escuchado esto antes? ¡Sí!

Juan 3:16, nuestra Escritura clave de la semana, es un versículo muy familiar. Si has sido cristiano ya por un tiempo, sabes Juan 3:16 de memoria. Probablemente fue el primer versículo de la Biblia que memorizaste de niño. Incluso si eres nuevo en la fe, si has estado siguiendo nuestros devocionales esta semana, habrás notado que este es el tercer día consecutivo que meditamos en este versículo.

Tal vez hayas escuchado el dicho: "La familiaridad engendra desprecio". Cuanto más estamos expuestos a algo y lo escuchamos, más nos acostumbramos y menos emocionados nos sentimos. Si no hacemos un esfuerzo consciente, podemos aburrirnos.

Mi oración es que desde a partir de hoy, nuestra meditación sobre Juan 3:16 sea como un reactor nuclear que inspire tu asombro para toda tu vida. Hoy, la palabra en la que reflexionamos es el objeto del amor de Dios: el mundo. "Tanto amó Dios al mundo que dio a Hijo unigénito". ¡Oh, asómbrate! Dios dio a su único Hijo para que se contagiara del coronavirus espiritual que tiene una tasa de mortalidad del 100%: nuestra culpa. Pero, ¿qué es el mundo? ¿Quién eres tú, quién soy yo de nacimiento por quién Dios debería hacer eso? Juan nos dice que el mundo es el orbe azul verde de personas que Dios creó para su gloria y para ser prodigadas con su amor que en unidad lo han rechazado. El mundo es como la mujer que fue a la playa con su hijito. El niño se metió muy adentro del agua y la corriente lo arrastró hacia el mar. Sin saber nadar y sin encontrar a un salvavidas, la mujer cayó de rodillas y gritó: "¡Dios, salva a mi hijo!" En ese momento, llegó una ola, recogió al niño y lo dejó a salvo en la orilla. Ella corrió hacia él, lo abrazó, se detuvo y dijo: “¡Espera Señor! ¿Dónde está su sombrero? Tenía un sombrerito cuando salió.” Este es el mundo. Estos somos nosotros. Y ahora piensa: ¡Dios ama ese mundo! ¡Él nos ama lo suficiente como para darnos a su Hijo – y solo tuvo uno que dar!"

¡Guau! ¿Podríamos aburrirnos de esas noticias? ¡Jamás! ¡A lo contrario nos asombramos más cada vez que lo escuchamos!

Oración:

Preciosísimo Padre, cuando pienso en lo que es el mundo y quien soy yo por quien diste a tu único Hijo para perdonarme y rescatarme, me quedo asombrado. Envíame tu Espíritu Santo para que siga creciendo en mi asombro de tu amor y en mi amor por ti y tu Hijo. Amén.

 

Lea el Capítulo Completo Aquí


Meditaciones son presentadas por Producciones Multilingües-WELS y www.academiacristo.com. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional. Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc.™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.

Más Contenido

Meditación - 2019 abril 23

Ver Recursos

Meditación - 2019 abril 23

Ver Recursos

Meditación - 2019 diciembre 17

Ver Recursos