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Meditación - 2019 junio 23

Meditación - 2019 junio 23

(Lectura de la Biblia en tres años: Génesis 40, Mateo 12:43–50)

CÓMO VIVIR EN COMUNIÓN CON DIOS

Les anunciamos lo que hemos visto y oído, para que también ustedes tengan comunión con nosotros. Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo.

—1 Juan 1:13

¿Qué es un cristiano? Un cristiano es aquél que camina con Cristo. A muchas personas esta respuesta les parece simple retórica, pero no lo es. Llevada a la práctica, esta definición es la más adecuada.

Desde el remoto pasado, para el ser humano que viaja a pie, el caminar junto alguien puede resultar en lograr buenas amistades y también el llegar a entablar comunión pues hay oportunidad para conversar, ayudarse mutuamente, confiar confidencias, compartir el alimento, iniciar proyectos compartidos, etcétera. La Escritura nos informa que tanto Enoc como Noé caminaron con Dios en el sentido de que tuvieron comunión con Él. También afirma lo mismo de otros importantes personajes de la Biblia. Es interesante que a los cristianos se los conociera primeramente como «los del camino». Jesús resucitado se manifestó a dos discípulos mientras ellos caminaban a Emaús y pero no le reconocieron hasta que partió el pan de la comunión. El caminar de la fe tiene las connotaciones de un viaje hacia un santuario, una peregrinación. El pueblo de Dios es una comunidad de peregrinos que caminan en comunión con Él (Hebreos 11:13; 1 Pedro 1:17).

El caminar y la comunión se dan en el contexto de la enseñanza y práctica bíblicas. La comunión con Dios implica la comunión apostólica. Esto significa creer y confiar en todo lo que los apóstoles enseñaron por mandato de Cristo, la «Doctrina de los Apóstoles» (Hechos 2:42). Toda la Biblia es la doctrina de los apóstoles. Juan dice que los apóstoles enseñan los que vieron y oyeron para que nosotros tengamos comunión apostólica y así gocemos la comunión con Dios. Jesús dijo: «Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.» (Juan 17:3). Sin la poderosa Palabra de Dios es imposible conocerlo y mucho menos estar en comunión con Él (Juan 14:23; 1 Juan 1:6,7). La comunión con Dios fue hecha accesible gracias a Jesucristo, quien obedeció perfectamente los requisitos de Dios en lugar de nosotros y, en la cruz entregó su vida por nuestros pecados. En gratitud querremos vivir en comunión con Dios alimentándonos de Su palabra de Salvación.

Oración:

Señor, estoy consciente de mis limitaciones y de tu gran misericordia. Por eso te suplico me guardes en la verdadera fe para la vida eterna. Concédeme que ame tu Palabra de modo que sea mi continuo deleite. Amén.

 

Lea el Capítulo Completo Aquí


Meditaciones son presentadas por Producciones Multilingües-WELS y www.academiacristo.com. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional. Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc.™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.

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