Skip to content

El undécimo domingo después de pentecostés

(Verde)

 

Tema del día: En su gracia Dios nos ofrece y nos da comida para nuestros cuerpos hambrientos y salvación para nuestras almas sedientas.

 

La Colecta: Haz que tu perpetua misericordia, oh Señor, limpie y defienda tu iglesia, y puesto que sin tu ayuda no podemos seguir con seguridad, protege y gobiérnala en tu bondad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

 

La Primera Lectura: Éxodo 16:2-15 Aunque Dios les había librado de la esclavitud de Egipto, los israelitas no confiaron en él para proveer. Debían haber sabido que Dios siempre proveerá todas nuestras necesidades: las físicas y las espirituales.

 

2Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto; 3y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.

4Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no. 5Mas en el sexto día prepararán para guardar el doble de lo que suelen recoger cada día. 6Entonces dijeron Moisés y Aarón a todos los hijos de Israel: En la tarde sabréis que Jehová os ha sacado de la tierra de Egipto, 7y a la mañana veréis la gloria de Jehová; porque él ha oído vuestras murmuraciones contra Jehová; porque nosotros, ¿qué somos, para que vosotros murmuréis contra nosotros? 8Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová.

9Y dijo Moisés a Aarón: Di a toda la congregación de los hijos de Israel: Acercaos a la presencia de Jehová, porque él ha oído vuestras murmuraciones. 10Y hablando Aarón a toda la congregación de los hijos de Israel, miraron hacia el desierto, y he aquí la gloria de Jehová apareció en la nube. 11Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 12Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios.

13Y venida la tarde, subieron codornices que cubrieron el campamento; y por la mañana descendió rocío en derredor del campamento. 14Y cuando el rocío cesó de descender, he aquí sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una escarcha sobre la tierra. 15Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto? porque no sabían qué era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que Jehová os da para comer.

 

El Salmo del Día: Salmo 145

 

Salmo de alabanza; de David.

1 Te exaltaré, mi Dios, mi Rey,

Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre.

2 Cada día te bendeciré,

Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.

3 Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza;

Y su grandeza es inescrutable.

4 Generación a generación celebrará tus obras,

Y anunciará tus poderosos hechos.

5 En la hermosura de la gloria de tu magnificencia,

Y en tus hechos maravillosos meditaré.

6 Del poder de tus hechos estupendos hablarán los hombres,

Y yo publicaré tu grandeza.

7 Proclamarán la memoria de tu inmensa bondad,

Y cantarán tu justicia.

8 Clemente y misericordioso es Jehová,

Lento para la ira, y grande en misericordia.

9 Bueno es Jehová para con todos,

Y sus misericordias sobre todas sus obras.

10 Te alaben, oh Jehová, todas tus obras,

Y tus santos te bendigan.

11 La gloria de tu reino digan,

Y hablen de tu poder,

12 Para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos,

Y la gloria de la magnificencia de su reino.

13 Tu reino es reino de todos los siglos,

Y tu señorío en todas las generaciones.

14 Sostiene Jehová a todos los que caen,

Y levanta a todos los oprimidos.

15 Los ojos de todos esperan en ti,

Y tú les das su comida a su tiempo.

16 Abres tu mano,

Y colmas de bendición a todo ser viviente.

17 Justo es Jehová en todos sus caminos,

Y misericordioso en todas sus obras.

18 Cercano está Jehová a todos los que le invocan,

A todos los que le invocan de veras.

19 Cumplirá el deseo de los que le temen;

Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.

20 Jehová guarda a todos los que le aman,

Mas destruirá a todos los impíos.

21 La alabanza de Jehová proclamará mi boca;

Y todos bendigan su santo nombre eternamente y para siempre.

 

 

 

La Segunda Lectura: Efesios 4:17-24 La Palabra de Dios, el pan de vida, hace un cambio en la vida de un cristiano: le da un espíritu renovado. Por lo tanto, San Pablo nos anima a llevar vidas que reflejan la nueva vida que hemos recibido en Cristo.

 

17Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 19los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. 20Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, 21si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. 22En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

 

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Jesús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. ¡Aleluya!

 

El Evangelio: Juan 6:24-35 Después de alimentar a los cinco mil, Cristo enseña a la gente la relación correcta entre el cuerpo y el alma. El pan de este mundo no dura, pero el pan de vida, Jesucristo, nos alimenta para la vida eterna. Por medio de su Palabra y Sacramentos, recibimos la vida eterna y fuerza para seguirle en este mundo.

 

24Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaum, buscando a Jesús.

25Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá? 26Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. 27Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre. 28Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? 29Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado. 30Le dijeron entonces: ¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces? 31Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer. 32Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. 33Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. 34Le dijeron: Señor, danos siempre este pan.

35Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

 

 

 

 

 

 

 

AMADOS DE DIOS EL ALIMENTO DEL CIELO ES CRISTO NUESTRO PAN DE VIDA

 

En Efesios 4:17 leemos Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente. La carta a los Efesios tiene una enseñanza para nosotros los creyentes que disfrutamos del gran poder de Dios en nuestras vidas. Pero, Pablo en este versículo que cité nos exhorta que no vivamos como gentiles, es decir incrédulos, porque la vanidad nos lleva al pecado que no nos deja crecer espiritualmente en esta vida porque ésta nunca permite que estemos contentos con lo que tenemos, con lo que somos y con los que vivimos. La vanidad va en oposición al nuevo hombre porque le lleva a amar las cosas de este mundo y a pecar en contra del séptimo mandamiento. Este mandamiento nos enseña a estar felices con lo que Dios nos ha dado, Él nos da el sostenimiento en este mundo por medio del trabajo, herencia o un regalo que alguien nos da, las palabras del Salmista para hoy nos dicen Los ojos de todos esperan en ti, Y tú les das su comida a su tiempo. Salmo 145:15. Nuestro Dios nos da el alimento diario a cada ser humano en este mundo, sea incrédulo o creyente, el cumple con darnos lo necesario y esto necesario resulta ser lo que necesitamos y por esto es importante el don del contentamiento, es decir, ser felices con lo que tenemos.

 

La lectura de Éxodo y el evangelio de hoy muestran una circunstancia común como lo podemos leer: 2Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto; 3y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud. Éxodo 16:2-3, y también leemos en Juan 6:24-26 24Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaum, buscando a Jesús. 25Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá? 26Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. Esta actitud pecaminosa del pueblo de Israel en el desierto, los cuales querían seguir ultrajados y esclavizados en Egipto por comer carne y pan hasta saciarse y de las personas que seguían a Jesús por el pan que les sació, muestran nuestra vida actual donde también no estamos felices con lo que Dios nos da y esto lo vemos reflejado en nuestras deudas. Tener deudas no es pecado, en la Biblia no hay un versículo bíblico que prohíba esto, pero si habla del pecado de no pagar y esto relacionado con el séptimo mandamiento que nos manda a no robar; Dios relaciona el no pagar con la actitud del incrédulo como lo leemos en el Salmo 37:21 El impío toma prestado, y no paga; Mas el justo tiene misericordia, y da. Pero el pecado que necesitamos reconocer es que abusamos de las deudas, nos volvemos esclavos de ellas, el pueblo de Israel abusó del sostenimiento de Dios en el desierto y querían de nuevo ser esclavos en Egipto, las personas que seguían a Jesús abusaron del regalo que les dio al alimentarlos con 5 panes y dos peces y querían ser esclavos de sus necesidades materiales. Nosotros necesitamos reconocer que al no estar contentos con lo que tenemos pecamos contra el primer mandamiento y esto lo reflejamos pecando en contra el séptimo y por lo tanto merecemos el castigo en el infierno eterno por no obedecer la Palabra de Dios.

 

El Espíritu Santo puede cambiar nuestra vanidad por el don del contentamiento, esto lo podemos entender con las palabras de San Pablo 7porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 8Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. 9Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 1 Timoteo 6: 7-10. No podemos confundir la pobreza con estar contentos con lo que tenemos, porque muchos relacionan el cristianismo con ser pobres, el punto que Pablo nos enseña es que tengamos cuidado con la codicia porque ella nos lleva amar el dinero y este tiene una característica, nunca es suficiente, y por esto nos pone en peligro de perder la fe. Entre más deudas tengamos, más necesidades vamos a tener y más esclavizados seremos de conseguir el dinero. Pero si recordamos que es lo que más necesitamos que es la riqueza espiritual esto nos ayuda a entender bien el don del contentamiento, Jesús les dijo a los que le seguían 27Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre. 28Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? 29Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado. Juan 6:27-28. El alimento que nos da el Hijo de Dios es creer en su obra y esta fe viene por los medios de Gracia que el Espíritu Santo usa. La vida perfecta de Jesús es de gran riqueza para cada uno de nosotros porque en ella tenemos paz. Él cumplió perfectamente el séptimo mandamiento por nosotros y el evangelio nos registra esto en Mateo 8:20 Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. Nuestro Señor tuvo tan claro el propósito de estar en este mundo que no le preocupo las cosas materiales porque sabía que el Padre en los cielos proveía todo lo que necesitaba para vivir y sólo se dedicó a cumplir perfectamente la voluntad del Padre y esta obediencia fue atribuida a nosotros. Pero también la riqueza que tenemos está en la cruz de Cristo, en ella encontramos la verdadera paz como lo leemos en Apocalipsis 5:9 porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios. la sangre que derramo nuestro Señor nos compró de nuevo, aquí estamos recordando esta transacción espiritual, no es material como la de un banco, es netamente espiritual en la cual encontramos redención, Jesús recibió el castigo que merecemos y nosotros recibimos el perdón. Y por lo tanto en la resurrección de Cristo encontramos que somos ricos eternamente puesto que en cuerpo y alma estaremos en el cielo por siempre.

 

Hoy damos gracias a Dios por su fidelidad hacia cada uno de nosotros, el Espíritu Santo hace que esta fidelidad sea constante en nuestras vidas, por esto Jesús nos recuerda como Dios trató a este pueblo que por momentos olvidaba la fidelidad de Dios, 31Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer. 32Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. 33Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. 34Le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Juan 6:31-33. Hoy nosotros vamos a unirnos a esta misma súplica: danos siempre este pan. Y la fidelidad de Dios nos responde lo siguiente: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. Juan 6:35. El alimento verdadero que encontramos en la Palabra de Dios hace que recordemos que nuestra gran necesidad de ser perdonados y la riqueza del cielo está asegurado, el diablo ya no puede cambiar la historia de la obra que Jesús hizo por nosotros. Y este alimento nos guía en este mundo para no solo entenderlo sino poner en práctica lo que nos enseña la Palabra de Dios, por esto podemos usar estas palabras como oración cada día en nuestras vidas,7Dos cosas te he demandado; No me las niegues antes que muera: 8Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario; 9No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios. Proverbios 30:7-9. Dios mantiene el pan necesario y nosotros vamos a dejar que el Espíritu Santo obre en nosotros el ser felices con lo que tenemos para que no caigamos en pecado en este mundo de olvidarnos del verdadero alimento o de blasfemar contra Dios al robar. También vamos a pedir a nuestro Dios que nos permita controlar nuestras emociones, esto es lo que llamamos dominio propio y en la biblia podemos encontrar términos como la templanza y el enseñorearse del espíritu, esto lo necesitamos aplicar en el momento de querer comprar algo o cambiar algo, por esto antes de comprar algo o tener un crédito preguntémonos ¿Lo necesitamos realmente?, ¿cómo y cada cuanto lo voy a usar?, estas dos preguntas nos ayudan a no tener cosas almacenadas que ya no usamos. Una tarea buena para esta semana es pensar que nos vamos a mudar de casa y empezar a ver las cosas que tenemos y ver cuales realmente usamos y cuáles no, sería bueno donar a quien necesite lo que ya no usemos, sería bueno empezar a vivir con las cosas necesarias y no con lo que nos sobra, y una vez más no es confundir la pobreza con ser conformes, sino que es importante dejar que el Espíritu Santo nos enseñe a disfrutar de las cosas que tenemos y ser felices con ellas mismas porque como creyentes necesitamos invertir el tiempo en lo necesario, no en ser esclavos en conseguir dinero para alimentar las deudas sino en el alimento que viene de cielo el cual siempre nos da lo más importante el ser felices con todo lo que tenemos y felices con todos los que tenemos como ustedes hermanos en la fe. El Espíritu Santo obre en nosotros el ser fieles al alimento del cielo hoy y por la eternidad. Amén.

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

38 Tu palabra es mi cántico

39 No podemos caminar (Santa Cena)

63 A Dios demos gloria

70 Canten con alegría

78 Cuán grande es él

83 Con qué paternal cariño

Culto Cristiano:

165 Hay una fuente

166 Hijos del celeste rey

167 Nada puede ya faltarme

193 De boca y corazón

202 Oí la voz del Salvador

203 Oyes como el evangelio

240 En Jesucristo se halla la paz

246 Mi fe descansa en ti

326 Por tus piedades mil


Meditaciones son presentadas por Producciones Multilingües-WELS y www.academiacristo.com. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional. Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc.™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.

Más Contenido

Meditación - 2019 julio 18

Ver Recursos

Servicio - 13 enero 2019

Ver Recursos

Meditación - 2020 enero 30

Ver Recursos

Meditación - 2020 enero 01

Ver Recursos