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Meditación - 2021 octubre 5

(Lectura de la Biblia en tres años: Jeremías 13, 1 Timoteo 5:6–13)

Alegría

La Palabra de Dios: Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido

(Lucas 19:10)

La parábola de la oveja perdida aparece en Mateo 18:12-14 y Lucas 15:24-27 y sería bueno leerla cada vez que podamos porque el amor y enseñanza que encierra es muy grande. Jesús cuenta que una oveja entre 100 se pierde, una sola oveja, entre tantas que se parecen, y que sería difícil para el pastor darse cuenta y saber que se le extravió una. Pero ese Pastor no es cualquier Pastor, es Dios, y es por ello que deja el rebaño para rescatarla. ¿Por qué lo hace? Lo hace por amor, ese amor supremo, incondicional, sin límites de Dios hacia nosotros sus Hijos.

Al igual que la parábola del hijo pródigo, Jesús nos indica que Dios se regocija del arrepentimiento de aquellos que se apartan de la verdadera fe. Su amor es grande, porque nuestro amado Dios es “Lento para la ira, y grande en misericordia.” (Salmo 103:8) y es por ello que siempre tiene paciencia y amor para aquellos momentos donde, debilitados por el pecado y el Diablo, nos descarrilamos por otros caminos que no nos llevan a Él. Siempre seremos importantes para Dios, cada alma tiene un valor único e importante para Dios, y vale la pena siempre llevarla al nuevo redil; ese camino que nos llevará a la vida eterna en Cristo Jesús.

A veces, nos olvidamos de estas bellas historias que fueron enseñadas desde los labios de nuestro amado Salvador. A veces estamos muy tristes y podemos decir, pensar y hacer cosas muy malas, pero allí siempre estará Jesús, presto a limpiar nuestras faltas y abrazarnos con amor y salvación. Cuando veamos a un hermano por el mal camino o fuera del rebaño cristianos, no lo apuntemos con el dedo o levantemos un indebido testimonio contra él, recordemos esta parábola y con el evangelio en una mano y el amor al prójimo, ayudémosle a caminar junto a nuestro rebaño, porque ese día, ¡qué alegría habrá en cielo!

Oración:

Padre celestial, te doy las gracias por ser importante para ti, por perdonar mis faltas y recibirme siempre en tus brazos llenos de amor. En el nombre de tu Hijo amado Jesús. Amén

 

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Meditaciones son presentadas por Producciones Multilingües-WELS y www.academiacristo.com. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional. Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional®, NVI®. Copyright © 1986, 1999, 2015 por Biblica, Inc.™ Todos los derechos reservados en todo el mundo.

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